Consejos para la compra de una bicicleta usada

Esta es una guía de los puntos más importantes a verificar para comprar una bicicleta usada o de segunda mano. Esa que después vamos a utilizar para hacer viajes atractivos en bicicleta.

Por una lado el estado de desgate de algunos elementos puede no ser importante si se puede remplazar por poco dinero y nos sirve para negociar el precio. Estos elementos son:

  • cadena
  • zapatas de freno
  • cubiertas de las ruedas
  • cables y camisas de freno y transmisión

 

El cuadro

Junto con la horquilla, el cuadro es lo más importante. Tiene que estar fabricado con un material de calidad. En acero, las marcas de mayor prestigio son Columbus y Reynolds. Existe también una aleación de acero conocida como Cromoly muy utilizada hace tiempo y suele tener buena calidad. Actualmente se utiliza casi exclusivamente para fabricar horquillas.

Además del material es muy importante comprobar el estado del cuadro. Es necesario comprobar:

  • estado y apariencia de las soldaduras. Es sinónimo de baja calidad si las soldaduras son irregulares, como con pegotes, asimétricas o con pequeños “huecos”
  • existencia de fisuras, golpes o abolladuras
  • hay que comprobar que la horquilla no esté torcida a raíz de un golpe frontal.
  • si el cuadro tuviera alguna pegatina, comprobar que pueda despegarse para verificar que no oculta algún deterioro
  • estado de los rodamientos y pistas del juego de dirección. No deben haber fricciones ni extraños juegos y tiene que girar con fluidez.

 

La transmisión

  • Todos los piñones y platos tienen que entrar perfectamente, incluso en combinaciones anormales
  • Cadena: con la cadena engranada en el plato grande y el piñón pequeño, hay que tirar con dos dedos de la cadena en la parte media del plato: si se separa como para ver dos dientes entonces es tiempo de cambiarla. Lo habitual es poder ver un diente completo como mucho.
  • Desgaste de los dientes de los piñones y platos. Hay que inspeccionar visualmente. Además hay que girar los pedales manualmente en sentido contrario a la marcha para comprobar que no se engancha la cadena y que todo gira con fluidez. Los problemas con el cambio también pueden producirse por un desgaste de la cadena y/o estos elementos.
  • Pedales: verificar manualmente que giran sobre su eje perfectamente y que al agarrar la biela con una mano y el pedal con la otra no haya juego. Si fueran automáticos no olvidar las zapatillas de calas para probarlos
  • Intentar sacar la cadena del plato y mientras alguien sujeta la bicicleta en vilo, dar pedales a mano: no debe costar esfuerzo ninguno ni se deben notar ruidos o juegos extraños. También hay que forzar el conjunto pedalier-bielas tirando y empujando las bielas en vaivén hacia fuera para identificar posibles juegos anormales.

 

Frenos (sistema V-Brake)

  • Ambas levas tienen que recuperarsee bien y de forma simétrica. De no ser así los resortes pueden haber perdido tensión o puede que sea necesario cambiar cables y/o camisas.
  • Cables y camisas: el cable debe deslizar perfectamente en el interior de la camisa y no deben estar oxidados (esto también se aplica a los desviadores)

 

Ruedas

  • Centrado: hay que verificar el apriete correcto de radios y el centrado de la rueda. Para hacerlo, hay que darle la vuelta a la bici. Verificamos primero todos los radios apretándolos con las manos en grupos para verificar que la tensión es homogénea. Después giramos la rueda fijándonos que está bien centrada vertical y lateralmente: podemos utilizar como referencia visual las zapatas de los frenos.
  • Buje: se sujeta la bicicleta fuerte por el cuadro con una mano y la rueda con la otra y hacen movimientos laterales para detectar posibles juegos en el buje. Si los hubiera, puede deberse a un mal estado de los rodamientos y/o los conos o a una falta de apriete. Lo mejor es desmontar la rueda (es un minuto si tiene sistema de cierre rápido) y hacerla girar entre las manos: de esta forma notaremos perfectamente la fluidez en el giro.
  • Llantas: hay que buscar golpes, posibles fisuras o un desgaste excesivo de la pista de frenado.

 

La prueba de esfuerzo: conviene dar una vuelta con la bicicleta probando bien todos los elementos (dirección, bielas, frenos, cambio,…), por ejemplo en una bajada y subida pronunciada y forzando la bicicleta… aunque mejor que no te vea el propietario que quiere vendértela. No hay que escuchar ruidos o crujidos extraños.

Si la bici resulta cómoda y con todas estas verificaciones, es difícil que nos engañen en la venta.