¿A que pagos se enfrenta un autónomo en España, en cuanto a obligaciones tributarias?

Contenido

¿Qué es un autónomo?

¿Qué es una obligación tributaria?

Tipos de obligaciones tributarias

Cotizaciones en la seguridad social

 

 

Cuando se toma la decisión de convertirse en autónomo, debe conocer el mundo donde se va a incursionar, ya que la figura de autónomo requiere de tener conocimiento de los deberes y derechos a los cuales se enfrenta una persona que decide trabajar bajo este concepto. Lo más recomendable es buscar asesoría con un abogado en derecho tributario  para cumplir con cada una de las obligaciones tributarias.

Obtener conocimiento es lo más importante, en todos los aspectos que conlleva el ser un trabajador bajo esta figura, ya que esto le permitirá tomar las decisiones acertadas en el transcurso de su desempeño.

A continuación orientamos con algunos conceptos básicos y con las obligaciones tributarias a las cuales hace frente el autónomo.

¿Qué es un autónomo?

Se le conoce como empresario individual o trabajador por cuenta propia

Es aquella persona física que realiza de forma habitual un trabajo para obtener una remuneración, sin un contrato de trabajo que lo vincule a trabajar por cuenta del empleador.

Para ser autónomo se necesita ser mayor de edad o al menos estar emancipado cuando se trata de menores de edad.

El trabajar por cuenta propia, es la misma persona responsable de la aportación a la Seguridad Social. Un autónomo suele darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Consulte con su abogado en derecho tributario para estar al tanto de todas las inscripciones que debe realizar bajo esta figura.

 

 

¿Qué es una obligación tributaria?

Se trata de los deberes jurídicos tributarios que surgen de la necesidad del pago de un tributo e incluye aspectos formales como emitir facturas o llevar un registro de la contabilidad.

La obligación tributaria apela al deber, de índole jurídico fiscal, de personas físicas, jurídicos u otros del pago de impuestos así como de sus requerimientos formales.

La obligación tributaria implica una relación entre el obligado tributario, que es quien debe pagar el impuesto, y la Administración, que es quien lo recauda.

Tipos de obligaciones tributarias

Las obligaciones tributarias pueden dividirse entre materiales y formales.

Las obligaciones tributarias materiales son  las siguientes:

La obligación tributaria principal tiene por objeto el pago de la cuota tributaria.

  1. a) El hecho imponible, el concepto legal del hecho imponible es el presupuesto fijado por la ley para configurar cada tributo y cuya realización origina el nacimiento de la obligación tributaria principal.
  2. b) El devengo, es el momento en que se entiende realizado el hecho imponible y en el que se produce el nacimiento de la obligación tributaria principal.
  3. c) Las exenciones; es necesario diferenciar el concepto de exención de la no sujeción. Ambos conceptos van a provocar un mismo resultado: que no se pague el tributo. Sin embargo, en esencia son conceptos jurídicamente distintos. La exención supone:
  • La existencia de una norma impositiva en la que se define un hecho imponible, que normalmente da origen, al realizarse, al nacimiento de una obligación tributaria.
  • Por otra parte, supone la existencia de una norma de exención que ordena que, en ciertos casos, la obligación tributaria no se produzca, a pesar de la realización del hecho imponible previsto en la norma de imposición.

En cambio, la no sujeción implica que los supuestos por ella contemplados no están contenidos en la norma delimitadora del hecho imponible, es decir, la no sujeción delimita negativamente el hecho imponible.

La obligación tributaria de realizar pagos a cuenta, se define como la obligación tributaria de satisfacer un importe a la Administración Tributaria por el obligado a realizar pagos fraccionados, por el retenedor o por el obligado a realizar ingresos a cuenta.

Las obligaciones tributarias son: de carácter principal, las de realizar pagos a cuenta, las establecidas entre particulares resultantes del tributo y las accesorias.

  • La obligación tributaria principal: la obligación tributaria principal tiene por objeto el pago de la cuota tributaria (artículo 19 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria). Como ha señalado el profesor Ferreiro Lapatza es “la obligación de dar una suma de dinero, establecida por ley, conforme al principio de capacidad económica, a favor de un ente público para sostener sus gastos”.
  • Obligación tributaria de realizar pagos a cuenta: según el artículo 23 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria la obligación tributaria de realizar pagos a cuenta de la obligación tributaria principal consiste en satisfacer un importe a la Administración tributaria por el obligado a realizar pagos fraccionados, por el retenedor o por el obligado a realizar ingresos a cuenta. Esta obligación tributaria tiene carácter autónomo respecto de la obligación tributaria principal.

El contribuyente podrá deducir de la obligación tributaria principal el importe de los pagos a cuenta soportados, salvo que la ley propia de cada tributo establezca la posibilidad de deducir una cantidad distinta a dicho importe.

  • Obligaciones entre particulares resultantes del tributo: son obligaciones entre particulares resultantes del tributo las que tienen por objeto una prestación de naturaleza tributaria exigible entre obligados tributarios (artículo 24 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria). Entre otras, son obligaciones de este tipo las que se generan como consecuencia de actos de repercusión, de retención o de ingreso a cuenta previstos legalmente.
  • Obligaciones tributarias accesorias: el concepto legal de estas obligaciones se recoge en el artículo 25.1 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria , donde se indica que consisten en prestaciones pecuniarias que se deben satisfacer a la Administración tributaria y cuya exigencia se establece en relación con otra obligación tributaria.

Dentro de las obligaciones tributarias accesorias, se encuentran las siguientes:

  • el interés de demora;
  • los recargos por declaración extemporánea;
  • los recargos del período ejecutivo;
  • aquellas otras que imponga la ley.

Estos tributos corresponden a recargos tributarios cuyo denominador común consiste en la existencia de un incumplimiento: o bien la obligación tributaria a la que acompañan se ha incumplido o se ha cumplido fuera del plazo establecido. Se debe precisar que estos recargos, según el artículo 58.2 de la propia Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria forman parte de la deuda tributaria. Ahora bien, esta deuda es la correspondiente a la obligación tributaria a la que acompañan. Por tanto, contribuyen a su cuantificación y no conforman una obligación tributaria independiente.

Por último, la Ley excluye expresamente de las obligaciones accesorias a las sanciones tributarias y el artículo 58.3 previene que tales sanciones no forman parte de la deuda tributaria, aunque sí se les aplican las normas relativas al procedimiento recaudatorio.

Cotizaciones en la seguridad social

Cada año, a inicios del mismo, los organismos competentes en cuanto a la seguridad social, estipulan los porcentajes de  las bases de la cotización mínima y máxima bajo las cuales tendrán que cotizar los autónomos, pymes e industrias. Para el año 2019, aportan la ventaja de que, por primera vez, cubren contingencias por las que antes había que cotizar aparte y eran opcionales. La cuota actual supone el 30% de la base elegida e incluye:

  • Cobertura obligatoria: Contingencias comunes : 28.3%
  • Coberturas antes opcionales:

Contingencias profesionales y enfermedad profesional: 0.9%

Prestación por cese de actividad: 0.7%

Formación profesional: 0.1%

Por tanto, a partir de ahora todos los autónomos pueden contar con:

  • Cobrar la prestación por accidente de trabajo o enfermedad profesional desde el primer día. Y exención de la cuota a partir del segundo mes de baja por incapacidad temporal.
  • Mejor acceso a la prestación por cese de actividad y mayor duración (hasta dos años).
  • Formación de manera continuada

Autónomos societarios

La base mínima para este colectivo se sitúa en 1.214,10 euros, lo que supone un pago de 364,23 euros al mes. La base máxima es la misma que el resto de autónomos y de asalariados en régimen general (4.070,10€), con un pago mensual de 1.221,03 €.

Autónomos con trabajadores a su cargo

El incremento de las bases en el Régimen general (la mínima impulsada por la subida del  Salario Mínimo Interprofesional, SMI) encarece también el coste laboral para los autónomos con trabajadores en nómina.

La base de cotización de cada empleado depende de su categoría profesional y de la nómina que recibe.

Todo autónomo debe tener unas ciertas nociones fiscales y apoyarse en un abogado en derecho tributario, para cumplir con todas las obligaciones tributarias, fiscales y todo proceso que conlleve el pago y declaración de tributos.