Duración de las palas de pádel: cuándo cambiarla

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Cuando llevamos tiempo jugando al pádel la pala se convierte en nuestra más fiel compañera y llegamos a cogerle mucho cariño. Pero como es lógico, la duración de las palas de pádel no es eterna y tenemos que saber cuándo ha llegado el momento de cambiarla, darle las gracias por los buenos y malos momentos compartidos en la pista y hacernos con otra.

Y es que un buen equipamiento es clave en este deporte, y así disfrutar de todos los beneficios del pádel.

Hay varios factores que influyen determinantemente en la duración de las palas de pádel, pero unos factores dependen de otros. Por ejemplo, podemos tener una super pala con los mejores materiales del mundo, pero si no la cuidamos como es debido nos va a durar menos que otra más modesta en cuanto a composición.

– Cómo cuidamos la pala: ¿guardas tu pala en un paletero para protegerla de golpes, rozaduras y de los cambios climáticos?,  ¿tu pala tiene protector en el marco? ¿eres de los que se enfadan cuando pierden un punto y te lias a dar golpes con la pala en el suelo o las paredes? Contéstate a estas preguntas y reflexiona sobre si cuidas en condiciones tu pala. Cuanto mejor lo hagamos, más nos durará en buenas condiciones.

– Calidad de los materiales de la pala: suelen ser más duraderas las palas de carbono que las de fibra de vidrio y las que llevan goma EVA en el núcleo respecto a las que llevan Foam.

– Cada cuánto jugamos al pádel: la frecuencia de juego es otro de los factores clave en la duración de nuestra pala. Cuanto más saltemos a la pista, más desgaste tendrá nuestra pala. Jugando un par de veces a la semana con una intensidad normal, la pala puede durarnos un año. Si jugamos 4 o 5 días a la semana, el tiempo se suele reducir a la mitad.

– Cuánto tiempo tiene la pala: por supuesto, cuanto más vieja sea se entiende que más desgaste tiene (depende de la frecuencia de juego) y va perdiendo sus propiedades y los materiales se van deteriorando.

Aparte de estas cuatro cosas, si vemos que el marco tiene alguna grieta, si la bola despide con menos energía, si aumentan las vibraciones al golpear, son algunos signos de que es el momento de cambiar de pala de pádel.